3 de abril de 2013

Busco esperanza

No salen de noche ni tienen afilados colmillos pero aun así muerden. Y cuando lo hacen desgarran. No son sigilosos porque en realidad hacen mucho ruido ¿O el ruido lo hacemos nosotros y ellos se arriman para que no sea vea la realidad? ¿Cuál es la realidad? La realidad es que son unos monstruos. Unos vampiros que no se alimentan de sangre pero sí de esperanza, una esperanza que no es cosa de hoy ni cosa de ayer si no que lleva mucho tiempo fraguándose en los deseos y en los anhelos de muchos de nosotros. Y te golpean, pero la esperanza sigue ahí. Y te ponen zancadillas, pero la esperanza sigue estando ahí. Pero cuando se acercan a ti fingiendo tenderte una mano lo que hacen es cogerla para que no escapes y así poder morderte. Es ahí cuando se llevan tu esperanza. 
¿Dónde?
Cuando la encuentre lo diré.

19 de marzo de 2013

Heridas

Hay quien teme ser herido. Hay quien, sin darse cuenta, se hiere a sí mismo por miedo a que otros le hieran. Y hay también personas que, por temor a ser heridas, hieren a las demás.
Sin embargo hay heridas que nos hacen aprender. ¿Cuántas veces nos hemos caído antes de dar nuestros primeros pasos? Y aún habiendo caído, aquí estamos. Caminando. Avanzando. ¿Duele? Por supuesto que duele. ¿Se aprende? Aunque parezca que no, sí, se aprende. ¿Se cura? Puede parecer complicado pero poco a poco todo va sanando. Antes o después te alzarás de la caída. Y aunque haya heridas que al principio sigan abiertas o haya otras que tarden en cerrarse acabarás por darte cuenta de que las cicatrices son, en mayor parte, marcas de actos de valentía.

26 de febrero de 2013

Ya no estás

Anoche mientras un pensamiento me llevaba a otro, sin darme cuenta, me topé contigo. Me quedé quieto pensando que el silencio se transformaría en tu voz pero no fue así. Con fuerza cerré los ojos pensando que los miles de puntitos de luz multicolor se transformarían en tu cara pero no fue así. Entonces me dí cuenta de que ya no estabas ahí. Pensé también en como acabar estas líneas pero no me venía nada a la cabeza. Ni tu voz, ni tu cara... ni mis palabras. Fue cuando decidí que acabaría este escrito como acabamos tú y yo, como mi mente y tu voz, como mi mente y tu rostro. Cada uno por su lado sin saber nada el uno del otro pero sí habiendo dicho adiós.
Adiós.

13 de febrero de 2013

Arte

Él era negro como la noche. Ella,  brillante como la luna. Primero bailaron lejos el uno del otro mientras sus torpes pasos levantaban el polvo del suelo. Después, alguien le tendió la mano de la que sería su última pareja de baile y danzaron tímidos queriéndose encontrar pero a la vez evitando el contacto hasta que, finalmente, se unieron en uno solo. Su vista se nubló. Sus piernas se doblegaron débiles y el brillante traje plateado de la dama se tiñó de un cruel carmesí. No lograba entender el dolor, no lograba entender el sufrimiento. No pudo entender el arte, pues el arte no mata.    

6 de febrero de 2013

Desordenado

Le dio un vuelco el corazón cuando leyó su nombre y todo lo que había dentro de él se esparció por la habitación. Ahora tenía que volver a ordenarlo.