20 de septiembre de 2016

El maestro aprendiz

A veces pienso en lo curioso que resulta que me dedique a enseñar cuando a mi todavía me queda mucho por aprender.

Pienso en todas y cada una de las experiencias que he vivido como maestro y en lo que ello me ha aportado como persona. Pienso en mi primera vez descubriendo una ciudad que no era la mía cargado con una maleta, valor y un corazón roto.
Pienso también en la que de momento ha sido mi última vez redescubriendo mi ciudad esta vez sin maleta pero sí con valor y con un corazón más sabio, temeroso al principio pero definitivamente sanado y dispuesto a todo.
Y es que durante estos tres años de experiencias he aprendido tantas cosas que me abruma la idea de poder concretar todo ese aprendizaje porque me resulta imposible. No soy consciente de todo lo que he aprendido pero sé que lo llevo dentro de mí. Lo siento.

Y siento también que me falta todavía tanto por aprender que seguro es más de lo que podría llegar a enseñar jamás. Sin embargo, esa idea no me abruma porque sé que poco a poco todo lo que aprenda formará parte de mi y como ahora, sin ser consciente de ello, podré seguir descubriendo y redescubriendo ciudades, con o sin maletas pero siempre con valor. Y con el corazón.


21 de marzo de 2016

Tiempos verbales

Viejos momentos convertidos en palabras.
Personas pasadas perdidas entre lineas que no sé si llegaron a encontrarse.

Nuevos momentos por convertir.
Personas presentes con las que perderme entre lineas, ojalá, sin punto final.

Futuro por redactar.


20 de agosto de 2015

Lobo de mar

Hace un tiempo descubrió que era lobo, que aun en manada su espíritu sentía la llamada de la soledad nocturna y que su alma rota buscaba alcanzar la pálida paz de la luna con cada aullido desgarrado.
Guiado por el instinto ese lobo avanzó, creció, aprendió y descubrió el mundo más allá de las colinas caminando entre las nubes y dejando sus huellas sobre el terreno que durante un tiempo fue suyo.
Pero hace poco volvió a sentir esa extraña llamada que le invitaba a descubrir algo nuevo de sí mismo.
Había llegado a un lugar donde el cielo llegaba hasta las orillas, donde un viento valeroso golpeaba agua y rocas a la vez y donde se intuía una paz que solo había sentido mirando al cielo y fue allí donde el azul invadió su espíritu salvaje con serenidad descubriéndole que el mar era algo que nunca más le debía faltar.

14 de mayo de 2015

La extraña calma de tenerte y de estar sin ti

He soñado con fantasmas de carne y hueso. He soñado con su voz y con su tacto, con su cara, con su calor y con una extraña calma. Pero al despertar han vuelto al otro lado, al más allá, a la frontera que se abre cuando se cierran los ojos.
Y quiero que se queden ahí.
Y aunque hay sensaciones pasadas ahora olvidadas que vuelven y parecen ser reales ya no me dejo engañar.
Fui feliz mientras soñaba, pero fui más feliz al despertar.

25 de enero de 2015

Rendezvous

Hace tiempo que no se hablan. Hace tiempo que no se ven. Aun así hay veces que se encuentran y coinciden durante un momento. Entre tres y cuatro minutos para ser exactos, el tiempo que duran las canciones que le recuerdan a ella.