19 de agosto de 2022

Negación

Empiezo a entender que nunca entenderé tu ausencia.

Empiezo a pensar que siempre pensaré en ella.

Me digo a mi mismo que calle esa voz que pregunta por qué. Que lamenta no haber.

Y ahora que se acerca el día de tu despedida me niego a dejarte marchar.

Me niego a entender.

Me niego a no pensar.

Me niego a olvidar.

24 de noviembre de 2021

Ya no está

Ya no está,
me repito cada vez que cierro los ojos y la oscuridad dibuja su rostro.

Pensar que ya no está, que no va a volver, es pensar que sus cosas, tal como las dejó, siguen en su sitio pero van perdiendo su aroma. Van perdiendo su calor.

Es pensar que mi vida, tal como la dejó, sigue su camino. Pero ya no la reconforta su aroma. No la arropa su calor.

Ya no está.

Y repito sus canciones aunque ya no suenan con su voz.

Y repito sus recetas aunque ya no tienen su sabor.

Y repito mi día a día aunque ya no tengo su amor.

7 de agosto de 2021

Solo quiero...

Amanece fuera, pero dentro es noche cerrada.
Es agosto en el cielo, pero el más frío diciembre en el techo.

El sol brilla. Solo quiero llover.
El sueño no llega. Solo quiero soñar.
Tu alma se quiebra. Solo la quiero recomponer.
La pena nos ahoga. Solo quiero que podamos respirar.

Suenan marchas de derrota... pero solo quiero luchar.


8 de diciembre de 2020

Universo

Crucé el mundo buscando el sol de tu cuerpo.
El mio, planeta sin órbita, gira ahora en torno a ti.
Atravesé el océano buscando otras estrellas que mirar.
Ahora las constelaciones solo dibujan tu nombre.

Estrella Polar y Cruz del Sur. Brújula en mis noches más oscuras.
Susurros a estrellas fugaces. Mis deseos hechos realidad.

La belleza de un eclipse. El misterio de una conjunción.
Límites infinitos. Universo en expansión.

El fulgor de dos galaxias que son una por atracción.


28 de noviembre de 2019

¿Con qué me quedo?

Pasan los años y los recuerdos que hemos creado permanecen en mi mente (y en mis fotos). Son tantos los momentos que hemos compartido que me cuesta quedarme con uno.
¿Me quedo con tu calor, ese que extraño en todo momento? ¿O me quedo con tu sonrisa radiante que tanto deseo saborear?
Podría quedarme con tu música y tus momentos de soledad. ¿Sabías que escucharte cantar me hace llorar? Lloro porque cuando cantas eres magia, eres vida, eres libertad... Lloro porque cuando cantas eres tú. Y me hace feliz ver que pese a todo sigues siendo tú.
A veces pienso que los mejores recuerdos están en las tardes que te veía llegar por la ventana del colegio donde trabajaba y esperabas a ese niño que todavía sigo siendo.
O tal vez están en nuestras caminatas por la ciudad. O en nuestros viajes. O en nuestras noches hasta tarde.
Es difícil... ¿Con qué me quedo?
Puede que en realidad los mejores recuerdos estén en la mitad del mundo, donde me esperaste. Donde acudí. Donde me enseñaste. Donde me cuidaste. Donde crecí. Donde crecimos y donde creamos nuestra familia.
¿Con qué me quedo? ¿Con nuestros cafés? ¿Con nuestras series? ¿Con la luz de la luna entrando por nuestra ventana? ¿Con nuestros postres? ¿Con nuestro cine en casa?
¿Podrías tú elegir uno? Recuerda... echa la vista atrás. ¿Con qué te quedarías tú? ¿Con algo de lo que hemos vivido?
¿Y por qué no con lo que nos queda por vivir?
Quiero rememorar contigo todo lo que hemos vivido y quiero crear contigo nuevos recuerdos que rememorar. Quiero seguir sintiendo tu calor, quiero seguir llorando con tu música. Quiero seguir caminando contigo por otras ciudades y quiero seguir trasnochando contigo.
Quiero seguir acudiendo a ti, quiero que sigamos enseñándonos, que sigamos cuidándonos y que sigamos creciendo. Quiero todo contigo y así, si me preguntan con que me quedo...
Responderé que me quedo contigo.